sábado, 11 de enero de 2014

Numero 02, 12 de Gener de 2014.


 

  Diumenge 12:......... Missa a les 10 h. a les 12 h. i a les 20 h.

  Dilluns 13:...................... 19 h. Grup de la Bíblia.

  Dimarts 14:.................... 17,30 h. Catequesi de 1er.

  Dimarts 14:.................... Curs. 19 h. Consell Parroquial.

  Dimecres 15:.................. 17,30 h. Catequesi de 1er. I 2on. Curs.

  Dimarts 15:.................... 19,30 h. Missa.

  Dijous 16:....................... 17 h. Oració a la cripta.

  Divendres 17:................. 19 h. Confirmació de 1er i 2on any.

  Divendres 17:................. 20 h. Eucaristia pels difunts

  Dissabte 18:................... 20 h. Eucaristia.

  Diumenge 19:......... Missa a les 10 h. a les 12 h. i a les 20 h.


EL BAUTISMO

En el credo de Nicea o credo largo, afirmamos: “Creo en un solo bautismo para el perdón de los pecados”. Se trata de la única referencia explícita a un Sacramento en el interior del Credo. Solo se habla del Bautismo allí. En efecto el Bautismo es la “puerta” de la fe y de la vida cristiana. Jesús Resucitado dejó a los Apóstoles esta consigna: «Id por todo el mundo, anunciando la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará” (Mc 16, 15-16) La misión de la Iglesia es evangelizar y perdonar los pecados a través del sacramento bautismal. Pero volvamos al Credo. La expresión se puede dividir en tres puntos: “creo”, “un solo bautismo”, “para la remisión de los pecados”.

 
1.- «Creo». ¿Qué quiere decir creo? Es un término solemne que indica la gran importancia del objeto, es decir del Bautismo. En efecto, pronunciando estas palabras nosotros afirmamos nuestra verdadera identidad de hijos de Dios. El Bautismo es, en un cierto sentido, la tarjeta de identidad del cristiano, su acta de nacimiento a la Iglesia. Todos sabemos qué día nacimos ¿verdad? Todos celebramos el cumpleaños. Pero ¿Quién se acuerda de la fecha en que fue bautizado? ¡Pocos, o nadie! ¿No nos da que pensar de la poca importancia que damos a nuestro bautismo? Un compromiso para esta semana será buscar el día de nuestro bautismo, día que nacimos como cristianos. Y darle gracias al Señor porque nos ha abierto la puerta de la Iglesia, el día en el que fuimos bautizados. ¡Busquémoslo!

 
2. Segundo elemento: «un solo bautismo». Esta expresión recuerda aquella de San Pablo “hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo” (Ef 4,5). La palabra “bautismo” significa literalmente “inmersión”, y, de hecho, este Sacramento constituye una verdadera inmersión espiritual… ¿Dónde? ¿En la piscina? ¡No! En la muerte de Cristo. El Bautismo es exactamente una inmersión espiritual en la muerte de Cristo de la cual se resurge con Él como nueva criatura (cfr. Rm 6,4). Se trata de un baño de regeneración y de iluminación. Regeneración porque se realiza este nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual nadie puede entrar en el Reino de los Cielos (cfr. Jn 3,5). Iluminación porque, a través del Bautismo, la persona humana se colma de la gracia de Cristo, “luz verdadera que ilumina a todo hombre” (Jn 1,9) y destruye las tinieblas del pecado. Por esto en la ceremonia del Bautismo los padres reciben la Luz de Cristo, el cirio encendido para simbolizar esta iluminación. El Bautismo nos ilumina desde dentro con la luz de Jesús. Y nos convierte en  “luz” para los hermanos, especialmente para los que están en las tinieblas y no ven la luz en el horizonte de sus vidas.

Preguntémonos: ¿Por qué el Bautismo es tan poco significativo para mí y mi familia?, ¿no es una pena que desperdicie todo lo que Dios ha “invertido” en mi? Hoy que nos sentimos perdidos ante tantos interrogantes y débiles por las pocas soluciones ¿no deberíamos valorar la fuerza interior que nos da Cristo? Porque el Bautismo da fuerzas y con el Bautismo ¿te sientes un poco iluminado, iluminada con la luz que viene de Cristo? ¿eres un hombre o una mujer de luz? O ¿eres un hombre, una mujer oscuros, sin la luz de Jesús?. Pensad en esto. Tomar la gracia del Bautismo, que es un regalo, es una luz para mí y para todos.


3. Finalmente, un breve apunte sobre el tercer elemento: «para la remisión de los pecados». Recordemos: profeso un solo bautismo para el perdón de los pecados. En el sacramento del Bautismo se perdonan todos los pecados, el pecado original y todos los pecados personales, como también todas las penas del pecado. Con el Bautismo se abre la puerta a una efectiva novedad de vida que no está oprimida por el peso de un pasado negativo, sino que participa ya de la belleza y de la bondad del Reino de los cielos. Se trata de una intervención potente de la misericordia de Dios en nuestra vida, para salvarnos. Pero esta intervención salvífica no quita a nuestra naturaleza humana su debilidad; todos somos débiles y todos somos pecadores ¡y no nos quita la responsabilidad de pedir perdón cada vez que nos equivocamos! Y esto es hermoso: yo no me puedo bautizar dos veces, tres veces, cuatro veces, pero sí puedo ir a la confesión, y cada vez que me confieso, renuevo la gracia del bautismo, es como si yo hiciera un segundo bautismo.  La misericordia del Señor es infinita. ¡Debemos contar con Él!


Baptisme del Senyor



 

LECTURA PRIMERA
LECTURA DEL LLIBRE D’ISAÏES 42,1-4.6-7

Això diu el Senyor: «Aquí teniu el meu servent, de qui he pres possessió, el meu estimat, en qui s’ha complagut la meva ànima. He posat en ell el meu Esperit perquè porti el dret a les nacions. No crida ni alça la veu, no es fa sentir pels carrers, no trenca la canya que s’esberla, no apaga la flama del ble que vacil·la; porta el dret amb fermesa, sense defallir, sense vacil·lar, fins haver-lo implantat a la terra, fins que les illes esperin les seves decisions. »Jo, el Senyor, t’he cridat bondadosament, et prenc per la mà, t’he configurat i et destino a ser aliança del poble, llum de les nacions, per tornar la vista als ulls que han quedat cecs, per treure de la presó els encadenats i alliberar del calabós els qui vivien a la fosca.»

SALM RESPONSORIAL 28
QUE EL SENYOR BENEEIXI EL SEU POBLE AMB EL DO DE LA PAU.

Doneu al Senyor fills de Déu,
doneu al Senyor glòria i honor,
honoreu el Senyor, honoreu el seu nom,
adoreu el Senyor, s’apareix la seva santedat.

La veu del Senyor es fa sentir sobre les aigües,
ve el Senyor sobre le aigües torrencials.
La veu del senyor és potent, l
a veu del Senyor és majestuosa.

El Déu majestuós fa esclatar la tempesta
i al seu palau tot canta: Glòria!
El Senyor té el soli en les aigües diluvials,
hi seu el Senyor, rei per sempre.

LECTURA SEGONA
LECTURA DELS FETS DELS APÒSTOLS 10,34-38

En aquells dies, Pere prengué la paraula i digué: «Ara veig de veritat que Déu no fa diferències a favor d’uns o altres; Déu acull tothom qui creu en ell i fa el bé, de qualsevol nacionalitat que sigui. Ell va adreçar la seva paraula al poble d’Israel, anunciant-li la nova feliç: la pau per Jesucrist, que és Senyor de tots. »Vosaltres ja sabeu què ha passat darrerament per tot el país dels jueus, començant per Galilea, després que Joan havia predicat a la gent que es fessin batejar. Parlo de Jesús de Natzaret. Ja sabeu com Déu el va consagrar ungint-lo amb Esperit Sant i amb poder, com passà pertot arreu fent el bé i donant la salut a tots els qui estaven sota la dominació del diable, perquè Déu era amb ell.»

EVANGELI
LECTURA DE L’EVANGELI SEGONS SANT MATEU 3,13-17

En aquell temps, Jesús, que venia de Galilea, es presentà a Joan, vora el Jordà, perquè el bategés. Joan no el volia admetre al baptisme. Li deia: «Sóc jo el qui necessito que tu em bategis. Com és que tu véns a mi?» Jesús li respongué: «Accedeix per ara a batejar-me. Convé que complim d’aquesta manera tot el que és bo de fer.» Llavors hi accedí. Un cop batejat, Jesús sortí de l’aigua a l’instant. Llavors el cel s’obrí i veié que l’Esperit de Déu baixava com un colom i venia cap a ell, i una veu deia des del cel: «Aquest és el meu Fill, el meu estimat, en qui m’he complagut.»

 

El Bautismo del Señor



 

PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 42, 1-4.6-7

Así dice el Señor:
--Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones: No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará hasta implantar el derecho en la tierra y sus leyes, que esperan las islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he tomado de la mano, te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas.

SALMO RESPONSORIAL
SALMO 28

EL SEÑOR BENDICE A SU PUEBLO CON LA PAZ

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.

La voz del Señor sobre las aguas,
el señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del señor es magnifica.

El Dios de la gloria ha tronado.
El Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El Señor se siente por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno.

SEGUNDA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 10, 34-38
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
-- Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y práctica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos. Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que paso haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él.

ALELUYA Mc 1, 11

Los cielos se abrieron y se oyó la voz del Padre: Este es mi hijo, el amado; escuchadle.

EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 3, 13- 17

En aquel tiempo, fue Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirle diciéndole:
-- Soy yo el que necesita que tú me bautices, ¿y acudes a mi?
Jesús le contestó:
-- Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.
Entonces Juan se lo permitió.
Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía:
-- Este es mi hijo, el amado, mi predilecto.
 
 

domingo, 5 de enero de 2014

Nº 01, 05 de Gener de 2014


 

  Diumenge 05:..... Missa a les 10 h. i a les 12 h.

  Dilluns 06:......... Misses a les 12 h. i a les 20 h.

  Dimarts 07: .......... 17,30 h. Catequesi de 1er. Curs.

  Dimecres 08:........ 17,30 h. Catequesi de 1er. I 2on. Curs.

  Dimecres 08:........ 19,30 h. Missa.

  Dijous 09:.............  17 h. Oració a la cripta.

  Divendres 10:.......   20h Eucaristia pels difunts

  Dissabte 11:.........   20 h. Eucaristia

  Diumenge 12:.....  Missa a les 10 h. a les 12 h. i a les 20 h.

CALENDARI D’ACTIVITATS

1.-  La semana próxima recogida de alimentos, debido a la Gran recapta, se recogieron muchos, faltan: azúcar y pañales de niño pequeño y sal. Leche no, porque caduca y se ha entregar la que se tiene.

Exhortación del Papa Francisco el 1 de enero pasado

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y buen año!

Al inicio del nuevo año dirijo a todos ustedes las felicitaciones de paz y de todo bien. Mi deseo es el de la Iglesia, ¡es el deseo cristiano! No está ligado al sentido un poco mágico y un poco fatalista de un nuevo ciclo que inicia. Nosotros sabemos que la historia tiene un centro: Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado, que está vivo entre nosotros; y tiene un fin: el Reino de Dios, Reino de paz, de justicia, de libertad en el amor; y tiene una fuerza que la mueve hacia aquel fin, y la fuerza es el Espíritu Santo.

Todos nosotros tenemos al Espíritu Santo que hemos recibido en el Bautismo. Y Él nos impulsa a ir hacia adelante en el camino de la vida cristiana, en el camino de la historia, hacia el Reino de Dios. Este Espíritu es el poder del amor que ha fecundado el seno de la Virgen María; y es el mismo que anima los proyectos y las obras de todos los artífices de la paz.Donde hay un hombre o una mujer constructores de paz allí está precisamente el Espíritu Santo que los ayuda, los impulsa a construir la paz.

Dos caminos que se cruzan hoy, fiesta de María Santísima Madre de Dios y Jornada Mundial de la Paz. Hace ocho días resonó el anuncio angélico: "Gloria a Dios y paz a los hombres"; hoy lo acogemos nuevamente de la Madre de Jesús, que «conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón» (Lc 2, 19), para hacer de él nuestro empeño en el curso del año que se abre.

El tema de esta Jornada Mundial de la Paz es «Fraternidad, fundamento y camino para la paz». Fraternidad. Siguiendo las huellas de mis Predecesores, a partir de Pablo VI, he desarrollado el tema en un Mensaje, ya difundido y que hoy entrego a todos idealmente. En la base está la convicción de que somos todos hijos del único Padre celestial, formamos parte de la misma familia humana y compartimos un destino común. De aquí deriva para cada uno la responsabilidad de trabajar a fin de que el mundo se convierta en una comunidad de hermanos que se respetan, se aceptan en su diversidad y se cuidan recíprocamente. También estamos llamados a darnos cuenta de las violencias y de las injusticias presentes en tantas partes del mundo y que no pueden dejarnos indiferentes e inmóviles: se necesita el empeño de todos para construir una sociedad verdaderamente más justa y solidaria.

Ayer recibí una carta de un señor, quizás de uno de ustedes, que contándome una tragedia familiar, sucesivamente listaba tantas tragedias y guerras hoy en el mundo. Y me preguntaba: ¿Qué sucede hoy en el mundo, que está llevando a hacer todo? Y decía, en fin, es hora de detenerse. También yo creo que nos hará bien detenernos en este camino de violencia y buscar la paz.

Hermanos y hermanas, hago mías las palabras de este hombre: ¿Qué sucede en el corazón de los hombres? ¿Qué sucede en el corazón de la humanidad? ¡Es hora detenerse!

Desde cada rincón de la tierra, hoy los creyentes elevan su oración para pedir al Señor el don de la paz y la capacidad de llevarla a cada ambiente. Que en este primer día del año, el Señor nos ayude a encaminarnos todos con más decisión por los caminos de la justicia y de la paz. Comenzamos en casa ¡eh! Justicia y paz en casa. Entre nosotros ¡eh! Se comienza en casa y después se va adelante, a toda la humanidad, pero debemos comenzar en casa.

Que el Espíritu Santo obre en los corazones, disuelva las cerrazones y las durezas y nos conceda que nos enternezcamos ante la debilidad del Niño Jesús. La paz, en efecto, requiere la fuerza de la mansedumbre, la fuerza no violenta de la verdad y del amor.

En las manos de María, Madre del Redentor, ponemos con confianza filial nuestras esperanzas. A ella, que extiende su maternidad a todos los hombres, encomendamos el grito de paz de las poblaciones oprimidas por la guerra y por la violencia, para que el coraje del diálogo y de la reconciliación prevalezca sobre las tentaciones de venganza, de prepotencia, de corrupción. A Ella le pedimos que el Evangelio de la fraternidad, anunciado y testimoniado por la Iglesia, hable a cada conciencia y derrumbe los muros que impiden a los enemigos reconocerse hermanos.